Aforismos: La última palabra

Crear aforismos, así como leerlos, es entrar en un diálogo interno donde se escuchan interminables voces que nos llevan a entrever una cantidad de contradicciones, paradojas, aciertos, de verdades últimas.

Si bien la definición de aforismo en el diccionario es “sentencia breve y doctrinal que se propone como máxima” los mejores aforismos suelen superar ampliamente esa definición, sus notas van más bien por el lado de la poesía y la filosofía, requieren del lector una atención mucho más grande que en otros géneros.

La agudeza, el silencio, e incluso, la ironía juegan un papel esencial a la hora de escribir aforismos, es por ello que hay muy pocos autores que se destaquen con maestría en el género, que verdaderamente digan mucho en pocas líneas, sin caer en la obviedad y en el facilísimo de sentenciar al pasar.

Hurgar en la oscuridad, en los rincones del pensamiento que no han sido revelados aún, exige en el escritor de aforismos cierta lucidez para ir corriendo uno a uno los velos que nos impiden ver en profundidad nuestra realidad.

Acabo de descubrir a uno de los maestros de los aforismos contemporáneos: Alejandro Lanús, el poeta de “Umbrales", argentino. Ajeno al mundillo de la poesía y a las cortes literarias, Lanús vive "apartado de mundo”, en la montaña, en un pueblito de 900 habitantes.

Aforismos


No hay comentarios:

Publicar un comentario